martes, 9 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
El último punto necesita repensar un poco. Mientras le doy vueltas al tema sigo revisando el resto.
Cualquiera que haya hecho fotos y las haya compartido con la gente se da cuenta de que el motivo por el que una foto funciona es difícil de precisar.
Ahora tendemos a trabajar por repetición y refinamiento.
Antes para conseguir el encuadre deseado uno se pasaba media hora mirando por el visor. Pero una vez hechas una o dos fotos había que esperar al revelado.
Ahora con el digital por lo general hay que añadir a eso la repetición de varias tomas. Con frecuencia sacamos 2 o 3 fotos de lo mismo para terminar de encontrar lo que buscábamos.
A veces lanzamos varias pruebas con pequeñas modificaciones o a veces vemos que lo que hemos sacado no nos termina de convencer por lo que volvemos a repetir la foto intentando mejorar en algo lo que habíamos hecho.
Por lo general siempre que hacemos estas tomas ya estamos teniendo en cuenta los típicos conceptos de composición (regla de los tercios, proporción aurea, espacio negativo).
El caso es que cualquiera que haya hecho esto se encuentra con frecuentes ejemplos donde hay una de las fotos que funciona claramente mejor que las demás.
Y por lo general es difícil de precisar porque esa funciona y las otras no. Las diferencias pueden ser centímetros de variación en el encuadre, en la exposición, etc.
Supongo que los maestros la clavan a la primera pero yo a veces necesito dos o tres intentos. Hay unas ideas generales, pero para refinar yo solo puedo hacerlo a base de prueba y error. Aunque no implique sacar muchas fotos y la prueba consista únicamente en mirar por el visor hasta que lo que vemos nos convence.
A veces buscar la foto es un poco como cuando los zahories buscaban el agua con la varita. Moverse adelante y atrás hasta que de repente eso dice “alehop!” y la foto salta por si misma.
Otro tema importante es dejarse llevar por el gusto propio de cada uno. Explorar aquello que nos guste y desechar lo que nos parezca desechable.
Si algo nos gusta no es bueno descartarlo simplemente porque alguien piensa que no es bueno. Puede que con el tiempo lleguemos a la misma impresión o puede que no.
Nunca hay que olvidar que fotografiamos para nosotros mismos.
Por eso es necesario guiarse por la propia intuición y buscar lo que le gusta a uno.
-Guíate por tu intuición y por lo que te gusta.
Como decían en la peli: Usa la fuerza Luke.
Cualquiera que haya hecho fotos y las haya compartido con la gente se da cuenta de que el motivo por el que una foto funciona es difícil de precisar.
Ahora tendemos a trabajar por repetición y refinamiento.
Antes para conseguir el encuadre deseado uno se pasaba media hora mirando por el visor. Pero una vez hechas una o dos fotos había que esperar al revelado.
Ahora con el digital por lo general hay que añadir a eso la repetición de varias tomas. Con frecuencia sacamos 2 o 3 fotos de lo mismo para terminar de encontrar lo que buscábamos.
A veces lanzamos varias pruebas con pequeñas modificaciones o a veces vemos que lo que hemos sacado no nos termina de convencer por lo que volvemos a repetir la foto intentando mejorar en algo lo que habíamos hecho.
Por lo general siempre que hacemos estas tomas ya estamos teniendo en cuenta los típicos conceptos de composición (regla de los tercios, proporción aurea, espacio negativo).
El caso es que cualquiera que haya hecho esto se encuentra con frecuentes ejemplos donde hay una de las fotos que funciona claramente mejor que las demás.
Y por lo general es difícil de precisar porque esa funciona y las otras no. Las diferencias pueden ser centímetros de variación en el encuadre, en la exposición, etc.
Supongo que los maestros la clavan a la primera pero yo a veces necesito dos o tres intentos. Hay unas ideas generales, pero para refinar yo solo puedo hacerlo a base de prueba y error. Aunque no implique sacar muchas fotos y la prueba consista únicamente en mirar por el visor hasta que lo que vemos nos convence.
A veces buscar la foto es un poco como cuando los zahories buscaban el agua con la varita. Moverse adelante y atrás hasta que de repente eso dice “alehop!” y la foto salta por si misma.
Otro tema importante es dejarse llevar por el gusto propio de cada uno. Explorar aquello que nos guste y desechar lo que nos parezca desechable.
Si algo nos gusta no es bueno descartarlo simplemente porque alguien piensa que no es bueno. Puede que con el tiempo lleguemos a la misma impresión o puede que no.
Nunca hay que olvidar que fotografiamos para nosotros mismos.
Por eso es necesario guiarse por la propia intuición y buscar lo que le gusta a uno.
-Guíate por tu intuición y por lo que te gusta.
Como decían en la peli: Usa la fuerza Luke.
sábado, 6 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
Otro punto importante es fijarnos y tener claros nuestros objetivos: Que quieres hacer con tus fotos, para que las quieres.
Y por supuesto has de actuar en consecuencia.
La verdad es que esto no repercute directamente en la calidad de tus fotos. Pero sí puede servir para dos cosas.
La primera es que puedes conseguir que tu salud mental no se resienta. Si tu objetivo no es ser el mejor fotógrafo de la historia te sentirás mejor cuando veas que tus fotos no son gran cosa frente a las de Koudelka, Capa, Adams o Smith.
Si tus objetivos son “menos” realistas puede que tu salud mental siga resintiéndose, pero en cualquier caso siempre es mejor tener una idea de a que quieres llegar.
La segunda, que para mi es la más importante, es que no perderás el tiempo intentando hacer algo que no es lo que quieres o para lo que aún no estás preparado.
Por poner un ejemplo. Si mi objetivo no es conseguir ser un fotógrafo macro fantástico, puedo ocasionalmente hacer fotos macro, pero sin la presión ni la dedicación que requiere ser un experto, pudiendo dedicar mi tiempo a otras cosas.
O por ejemplo puede que evite cargar con una cámara reflex hasta lo alto de una montaña para hacer una foto si de lo que realmente disfruto es de hacer retratos.

No me entiendan mal, es importante experimentar, es cierto es que según va picando el gusanillo de la fotografía se entra en una fase de prueba y experimentación. Pero yo creo que es recomendable desechar cuanto antes las opciones que realmente no interesan.
La carencia de un estilo propio puede en muchos casos ser lo primero que achacar al fotógrafo amateur. Es mi caso, por ejemplo. Y creo que se compensa en parte teniendo ese objetivo a medio o largo plazo.
-Fíjate unos objetivos a medio largo plazo.
De todos modos esta cuestión quizás sea demasiado vaga o personal para incluirla en el decálogo.
Y por supuesto has de actuar en consecuencia.
La verdad es que esto no repercute directamente en la calidad de tus fotos. Pero sí puede servir para dos cosas.
La primera es que puedes conseguir que tu salud mental no se resienta. Si tu objetivo no es ser el mejor fotógrafo de la historia te sentirás mejor cuando veas que tus fotos no son gran cosa frente a las de Koudelka, Capa, Adams o Smith.
Si tus objetivos son “menos” realistas puede que tu salud mental siga resintiéndose, pero en cualquier caso siempre es mejor tener una idea de a que quieres llegar.
La segunda, que para mi es la más importante, es que no perderás el tiempo intentando hacer algo que no es lo que quieres o para lo que aún no estás preparado.
Por poner un ejemplo. Si mi objetivo no es conseguir ser un fotógrafo macro fantástico, puedo ocasionalmente hacer fotos macro, pero sin la presión ni la dedicación que requiere ser un experto, pudiendo dedicar mi tiempo a otras cosas.
O por ejemplo puede que evite cargar con una cámara reflex hasta lo alto de una montaña para hacer una foto si de lo que realmente disfruto es de hacer retratos.
No me entiendan mal, es importante experimentar, es cierto es que según va picando el gusanillo de la fotografía se entra en una fase de prueba y experimentación. Pero yo creo que es recomendable desechar cuanto antes las opciones que realmente no interesan.
La carencia de un estilo propio puede en muchos casos ser lo primero que achacar al fotógrafo amateur. Es mi caso, por ejemplo. Y creo que se compensa en parte teniendo ese objetivo a medio o largo plazo.
-Fíjate unos objetivos a medio largo plazo.
De todos modos esta cuestión quizás sea demasiado vaga o personal para incluirla en el decálogo.
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