viernes, 29 de julio de 2011

El otro día ya empezamos a preparar nuestro decálogo (ya veremos si llegamos a 10) fotográfico.
Lo de los decálogos, las listas y los manifiestos siempre me ha gustado. Creo que tiene que ver con el hecho de ser tío.
De momento podría servir como algo sobre lo que apoyarnos a la hora de enseñar a los demás que es la fotografía.
El primer punto es:

-Olvídate de que cámara vas a usar o de si eres un buen fotógrafo. Haz fotos con lo que sea. Cuando encuentres tu motivación entonces preocúpate por todo lo demás.

Supongamos que ya hemos empezado a hacer fotos y estamos motivados. Lo siguiente quizás sea buscar una herramienta.
A este respecto el fin debe ser siempre el mismo, aunque a lo largo de nuestra vida tendremos diversas etapas y diversas cámaras.
El fin debe ser tener elegir siempre la cámara con la que más cómodo te sientas a la hora de sacar la foto.
Eso significa que si la foto que quieres sacar no eres capaz de sacarla con una réflex, sino que solo te atreves a hacerla con el móvil, tu cámara ha de ser el móvil, no la réflex.
No existe la cámara perfecta para cada precio. Existe la cámara perfecta para un tipo de fotógrafo/fotografía.
Si la gente supiera que tipo de foto quiere hacer y como la quiere hacer antes de comprarse la cámara, se ahorrarían mucha pasta.



Creo que hay varias etapas porque las cosas cambian con el tiempo. Porque uno se puede volver más atrevido y aquella foto que no se atrevía a hacer con la réflex ahora sí es posible. O porque cambia a lo largo del tiempo el tipo de foto que uno quiere hacer.

Existen dificultades añadidas porque hay gente que quiere hacer un tipo concreto de foto y hay gente que quiere fotografiarlo todo.
Si son fotos de pájaros, consigue tu camarón con teleobjetivo. Si son fotos de tus hijos quizás te valga con el móvil o quizás necesites una réflex. Si quieres hacer fotos a desconocidos a lo mejor necesitas algo poco intrusivo, y hay muchas opciones, un tele, una réflex disparada de forma disimulada, una cámara pequeña.

Al final, esa foto que queremos hacer es la que determina todo: la cámara, el objetivo, el soporte.
En definitiva siempre:

-Guíate por la foto que quieres hacer. Has de tener una cámara con la que te resulte cómodo hacer esa foto.

lunes, 25 de julio de 2011

Después de pensar mucho tiempo en cámaras, fotografía, composición, etc. Uno se da cuenta de que es lo fundamental. Solo hay que ver a un fotógrafo para darse cuenta.
Lo fundamental es estar motivado.
La gente que hace fotos ha de tener una motivación clara. Si la tienen, andarán solos su camino personal; si no, da igual cuanto se les enseñe o cuanto se les hable sobre fotografía porque no llegarán a interesarse de verdad sobre el tema.



La fotografía tiene un primer componente social. Todo el mundo empieza por el componente social.
Puede ser diverso. Puede ser hacer más interesante un viaje. Puede ser conseguir fotos de un ser querido. Puede ser porque llevar una cámara te hace parecer más interesante. Porque hacer fotos te hace parecer más interesante. Pueden ser mil cosas.
Pero luego es necesario que se desate la pasión. Sin pasión la fotografía no será nunca un fin.
Hay muchos paseantes de cámaras. Hay muchos abarrotadotes de tarjetas que no las vuelcan nunca al ordenador.

Cada uno tiene que encontrar su motivación.
Hay una frase de alguien que no recuerdo que me encanta.
“El fotógrafo es un turista de la vida de los demás y a la larga de la suya propia”

Es cuando apoyas en la fotografía una parte esencial de tu vida cuando te das cuenta que de verdad te gusta. Supongo que será igual para alguien que pinta, dibuja o escribe.

Si tuviera que preparar un decálogo para el fotógrafo este sería el primer punto.

- Olvídate de qué cámara vas a usar o de si eres un buen fotógrafo. Haz fotos con lo que sea. Cuando encuentres tu motivación, entonces, preocúpate por todo lo demás.

Y encontrar la motivación puede ser algo rápido; o no.

jueves, 21 de julio de 2011

El el último post había llegado a la conclusión de que quiero escribir algo sobre fotografía.
Hace ya mucho tiempo un amigo me comentó que una de sus amigas se había comprado una cámara y me preguntó sobre la posibilidad de darles a ella y alguna amiga más una “clase/charla” sobre fotografía.
Para que la gente lo entienda; llevo una cámara siempre encima y alguna de mis fotos adorna las paredes de las casas de mis amigos, he hecho un par de bodas de gente que se había quedado sin fotógrafo y me han llamado para cubrir un par de eventos empresariales por el mismo motivo. Así que entre mis conocidos más cercanos tengo algo de “fama” (seguramente injustificada) a la hora de hablar de fotos. No es extraño, aunque probablemente sí es erróneo, que la gente asuma que puedo ensañarles algo sobre el tema.
Aquello quedó en nada, pero reconozco que en cualquier caso mi respuesta debió de contribuir a desanimar a mi amigo.
Todo fueron caras dubitativas y mi sempiterna frase de siempre:
“Puedo enseñarle algunas cuestiones técnicas, de las que, por cierto, no soy el que más sabe. Pero la fotografía no es eso, es otra cosa”



Por si alguien no lo había intuido después de ver mis fotos, mi calidad técnica es deficiente. No presto atención a detalles como el ruido, a veces la exposición o el balance de blancos se me van a la porra y no disparo en RAW.
No disparar en RAW, por si hay algún profano en la sala, es como si un cirujano te dice que nunca se lava las manos.

Una vez quedé con un par de amigos y a estos sí les di una "clase" sobre como manejar la cámara. Algún concepto casi lo cogieron, como el de la profundidad de campo y tal. Pero reconozco que a la larga fue un fracaso. Ellos eran muy inteligentes y yo no lo expliqué del todo mal. Pero supongo que si te compras una cámara lo que quieres es sacar fotos, no que alguien te explique todos los rudimentos técnicos que la rodean.

Después de eso me pase un tiempo pensando que es lo que les tenía que haber contado a mis amigos. Y me dedique a recopilar reglas sobre composición. Después de un tiempo me di cuenta de que era otro error. Quizás hay mucho que escribir, pero el tema es demasiado complejo para reflejarlo en unos cuantos folios, para ponerle reglas estrictas o para que la gente se quede con ello.

Todas estas “reflexiones” fotográficas son las que me llevaron a pensar cual es el meollo del asunto. Y es sobre ese “meollo” sobre el que trataré de escribir en adelante.

Pero como diría Jose Mota: hoy no; mañana.

martes, 19 de julio de 2011

bwhahahahaha !!!



Lo mejor es que el tío está todo el rato extrañado de que no le de el mettering correcto.
Si lo haces, por lo menos que tu cámara no cueste más de 3000€.
:)

domingo, 17 de julio de 2011

Casi siempre que me da por escribir sobre fotografía no posteo después lo que escribo.
Los motivos son varios.
En primer lugar porque parece más un análisis sobre porque “escribo o no” más que uno sobre fotografía.
En segundo lugar porque las cosas no están suficientemente estructuradas en mi cabeza y escribir es como intentar desenrollar una madeja. Planifico 5 líneas y lo tiro a la basura cuando llevo un folio.
En tercer lugar se puede escribir sobre fotografía cuando eres un buen fotógrafo y tienes talento, cuando tus fotos son de una calidad media es difícil pontificar o decir que es lo adecuado. Aunque tus opiniones sean las mismas que las de los fotógrafos reputados.

Escribo, o he escrito mucho, sobre equipo. Pienso mucho sobre el equipo. Aunque luego se me olvida que lo he escrito o prefiero no postearlo. Preferiría hablarlo con alguien, pero como casi todas las actividades que acometo acaba siendo una tarea solitaria. Escribir permite además estructurar todo lo pensado.

Equipo - Equipment: 24/10/2010

Últimamente pienso que escribir sobre el equipo es casi un error, es divertido, aunque de utilidad dudosa. Escribir sobre el equipo teórico que uno debería tener es un poco pretencioso y escribir un review sobre una cámara es algo un tanto absurdo.
Las impresiones sobre las cámaras pueden cambiar a lo largo del tiempo y madurar como madura un vino.
Leyendo reviews decidí quedarme con la E410 sobre la E500 de Olympus y con la S90 de Canon sobre la GX100 de Ricoh. Y en ambos casos tuve que rectificar, porque la fotografía es algo más que especificaciones técnicas.

No es que quiera invalidar totalmente los reviews pero es la experiencia fotográfica con la cámara la que de verdad cuenta. Algo que, además, es diferente para cada uno.

Al final la fotografía es más una cuestión de composición y las cámaras más una cuestión de feeling. Lo cual hace el 99% de la “prensa” sobre fotografía en cierto modo inútil.

Como conclusión, voy a ver si a partir de hoy escribo algo sobre fotografía aunque sea para estructurar mis ideas y solo para mi (cosa bastante probable si tengo en cuenta cuanta gente puede pasar por aquí).